Diario de una depresión (7)
En primer lugar me gustaría que supieras, o que hicieras un acto de fe, si te digo que te entiendo; entiendo que cada día es una nueva lucha y que de poco sirven las rentas de la victoria del día anterior.
En segundo lugar me gustaría aclararte también que sé que esto no es algo que se vaya a solucionar en quince días o un meses, de la misma forma que también sé que no soy el indicado para ayudarte en estos momentos.
No por nada sino porque creo que pocos pueden hacerlo y, dado que la situación roza límites que no queremos que sean traspasados, necesitamos que te ayude quien realmente puede mejorarte.
En tercer y último lugar, me gustaría explicarte que no puedo ser cómplice, participe o tan solo un mero espectador del hundimiento de tu barco. Es doloroso saber que alguien se hunde, pero dado que nada de lo que yo pueda hacer te va a sacar de esto, no puedo ser cómplice de ello. Tampoco puedo quedarme como un espectador, como alguien que te pregunta una vez al día o cada dos días que qué tal estás.
Es por eso por lo que te dije que, si estás dispuesta a reunir todas las fuerzas que crees no tener para sacar este barco a flote, yo daré lo mejor de mí mismo para que así sea, pero de nada serviría mi ayuda o mi presencia si sigues asesinándote en pequeñas dosis.
SEGUIMOS SOÑANDO.
En segundo lugar me gustaría aclararte también que sé que esto no es algo que se vaya a solucionar en quince días o un meses, de la misma forma que también sé que no soy el indicado para ayudarte en estos momentos.
No por nada sino porque creo que pocos pueden hacerlo y, dado que la situación roza límites que no queremos que sean traspasados, necesitamos que te ayude quien realmente puede mejorarte.
En tercer y último lugar, me gustaría explicarte que no puedo ser cómplice, participe o tan solo un mero espectador del hundimiento de tu barco. Es doloroso saber que alguien se hunde, pero dado que nada de lo que yo pueda hacer te va a sacar de esto, no puedo ser cómplice de ello. Tampoco puedo quedarme como un espectador, como alguien que te pregunta una vez al día o cada dos días que qué tal estás.
Es por eso por lo que te dije que, si estás dispuesta a reunir todas las fuerzas que crees no tener para sacar este barco a flote, yo daré lo mejor de mí mismo para que así sea, pero de nada serviría mi ayuda o mi presencia si sigues asesinándote en pequeñas dosis.
SEGUIMOS SOÑANDO.
Comentarios
Publicar un comentario