Por si te caes
Anoche me recordaron el más flamante de mis mandamientos: no dejes de soñar.
Los sueños pueden ser solo eso, sueños. También pueden ser fuente de inspiración, motor y muchas cosas más. Estos últimos días he conocido la faceta que me faltaba, esa de que los sueños pueden ser solo eso, sueños.
Muchos de ellos se corresponden al esfuerzo y la dedicación, esos sí que merecen la pena ser soñados porque cuando llegan tienen un sentido, significan algo y tienen un valor.
En cambio, no solo están esos; hay una serie de sueños que más se asemejan a una utopía que a una posible realidad. Pensarás que ahí reside la esencia del sueño, pero ¿has pensado lo que pasará si llega?
¿Tendrá un significado? ¿Sabrás valorarlo?
Yo creo que no. Lo que es seguro es que en ningún caso tendrá el mismo valor y significado que si fueran fruto del esfuerzo, el trabajo y la constancia.
Y brillan por su ausencia.
SEGUIMOS SOÑANDO.
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