Granadas
No es justo que sea yo quien diga esto.
No es justo que sea yo quien se queje.
No es justo.
Tampoco es justo que haya tenido que pasar (por) esto.
Estas palabras no las escriben la desesperación, la pena, la impotencia, la desgana, la tristeza, la falta de fuerzas. O sí. Nada más lejos de la realidad.
Mañana vuelve a salir el sol. Mañana seguiré siendo la misma granada que no explota y juguetea con la anilla mientras ve el tiempo escurrirse entre sus temblorosos dedos.
No es un juego pero de la crítica más surrealista salió la diversión más excitante y peligrosa.
No es justo que yo diga esto. Pero me pregunto quién teme más, si quien juega con ella o quien intenta que no siga jugando con ella.
MAÑANA VOLVERÁ A SALIR EL SOL.
No es justo que sea yo quien se queje.
No es justo.
Tampoco es justo que haya tenido que pasar (por) esto.
Estas palabras no las escriben la desesperación, la pena, la impotencia, la desgana, la tristeza, la falta de fuerzas. O sí. Nada más lejos de la realidad.
Mañana vuelve a salir el sol. Mañana seguiré siendo la misma granada que no explota y juguetea con la anilla mientras ve el tiempo escurrirse entre sus temblorosos dedos.
No es un juego pero de la crítica más surrealista salió la diversión más excitante y peligrosa.
No es justo que yo diga esto. Pero me pregunto quién teme más, si quien juega con ella o quien intenta que no siga jugando con ella.
MAÑANA VOLVERÁ A SALIR EL SOL.
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