El ladrón de palabras
Todos elegimos en la vida, lo difícil es vivir con ello. Y no hay nadie que pueda ayudarte con eso. Nadie que pueda salvarte cuando la soga está apretada al cuello, nadie que llore, sufra o supere por ti lo que has de hacer tú.
Lo único que hay que hacer es elegir, y elegir a quién quieres que te ayude a sacar tu mejor yo, tu yo que consiga aquello que siempre has soñado.
Mi tragedia fue amar a las palabras más de lo que amaba a la mujer que las había inspirado.
Lo único que hay que hacer es elegir, y elegir a quién quieres que te ayude a sacar tu mejor yo, tu yo que consiga aquello que siempre has soñado.
Mi tragedia fue amar a las palabras más de lo que amaba a la mujer que las había inspirado.
SEGUIMOS SOÑANDO.
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