Apariencias y mierdas de esas

Nadie se preocupa por un barco hasta que se ha hundido. Y en la mayoría de los casos ya es tarde.

Hoy tampoco puedo más, ya he perdido la cuenta. No es un grito de auxilio ni una llamada de atención; es mi vía de escape, mi salida, mi forma de seguir vivo.

Antes me preguntaba si estaba hundido, ahora me pregunto hasta dónde.

Mis adicciones ya superadas me miran con malos ojos. Me juzgan. Siento su mirada postrada en mi nuca, sin despegarse. No saben que mientras piensan que me están quitando la vida, me la están dando. Pero no lo saben, nadie lo sabe.


SEGUIMOS SOÑANDO.

Comentarios

  1. "Cuando ya no puedes más, solo queda soñar."
    Sueña hoy más que nunca.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario