Where is the limit (I)
09/04/17
Aún nos quedan ocho etapas y hoy te escribo desde la ignorancia. Ignorancia por no saber si llegaremos a Santiago, ignorancia por saber cómo reaccionará mi cuerpo mañana.
Apenas puedo moverme hoy y no precisamente por las dolencias físicas, hoy en su punto álgido; ha sido la cabeza la que ha llegado a uno de sus límites, el primero.
Desconozco y temo a partes iguales la peligrosidad que acarrea, las lágrimas que no pueden caer, los gritos que no pueden ser gritados y la explosión con la que sueño y tampoco llega.
10/04/17
Necesito implosionar y sentarme a disfrutarlo, a lo lejos, con una cerveza en una mano y una sonrisa forzada en la otra.
Por la tarde.
Tampoco sé si saldré mañana, y si lo consigo, si llegaré al destino. Desconozco que se me hace más duro, si la sensación de no poder y querer, o la sensación de querer y creer poder a sabiendas de que esa explosión puede terminar causando daños irreparables.
SEGUIMOS SOÑANDO.
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