Diario de una depresión (II)

Semana dos. Revolutionary Road.


Empiezas siendo “especial”, al igual que la pareja protagonizada por Leonardo DiCaprio y Kate Winslet,  buscando la perfección para hacer algo grandioso en tu vida, trabajando y luchando por un sueño. 
“Especial”, me decían. Entonces llega el fracaso, no se trata de un fracaso puntual y planeado si no de desesperanza. Huyes buscando un sitio nuevo, buscando tu Revolutionary Road, pero los problemas viajan contigo en la maleta, eres tú el que falla.

Huimos de la vida irremediablemente vacía de aquí, decían, pero, ¿es esa la solución? Te sientes vacío, la soledad y tu mente te destruyen; lo que antes eran tus sueños dejan de serlo, no eres tú mismo... 
Empiezas poniéndote una máscara mientras todos te ven caer y tú no te das cuenta. Intentan ayudarte, no quieres escuchar lo que te dicen, nunca sabes cómo te vas a sentir ni cómo te van a encontrar. 
¿Cómo he llegado a esto? Piensas, cabizbajo, mientras lees de tu cuaderno los recuerdos latentes del daño que te hicieron, a la vez que apuntas el que tú estás haciendo. ¿Me estoy volviendo loco? Yo que lo tenía todo planeado, día a día, minuto a minuto, mi rutina. 

Tocas fondo, estás enfermo. Una vez que te lo dicen, puedes asumirlo o no asumirlo nunca y ver cómo el coche en el que estás montado se estrella lentamente. Meses y meses han pasado y aún así no logro asumirlo. 

¿Luchamos o nos conformamos? Sé que me esperan los peores meses de mi vida, pero debo luchar por mi familia, por la gente que me quiere.

Lo que tú eres está siendo reprimido, lo que tú eres está siendo anulado en este tipo de vida y tienes todo el tiempo del mundo para averiguar qué es lo que quieres hacer, para encontrarte a ti mismo.


MAÑANA VOLVERÁ A SALIR EL SOL.

Comentarios

  1. Todos necesitamos mas luz de la que nos gusta reconocer.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario