Puede que sea la hora
Han sido cinco días lectivos de lo más largos, para qué engañarnos.
Dándole vueltas a lo mismo, de diferentes formas, desde distintos ángulos y con la esperanza de encontrar las respuestas que quería escuchar.
Sin embargo, no es tan malo que no hayan llegado. Intento ver lo opuesto, lo que no se suele ver; que dentro de todo lo malo hay algo bueno. Todo.
Pesa sobre mi conciencia la frase "demasiado penitente" de la que en más de una ocasión te hablé hace ya tiempo.
¿Y si tiene razón?
¿Y si es hora de que haya cambios aunque ninguno lo haya suscitado?
¿Y si es la ausencia de los mismos lo que tanto tiempo he esperado y no he sido capaz de ver?
Quizá aquí sí que pegue un ojalá.
Seguimos soñando.
Dándole vueltas a lo mismo, de diferentes formas, desde distintos ángulos y con la esperanza de encontrar las respuestas que quería escuchar.
Sin embargo, no es tan malo que no hayan llegado. Intento ver lo opuesto, lo que no se suele ver; que dentro de todo lo malo hay algo bueno. Todo.
Pesa sobre mi conciencia la frase "demasiado penitente" de la que en más de una ocasión te hablé hace ya tiempo.
¿Y si tiene razón?
¿Y si es hora de que haya cambios aunque ninguno lo haya suscitado?
¿Y si es la ausencia de los mismos lo que tanto tiempo he esperado y no he sido capaz de ver?
Quizá aquí sí que pegue un ojalá.
Seguimos soñando.
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