Adelanto y vuelta

Llevo un considerable retraso en mi Marzo, aunque eso no me impide que haga una comparativa con el que hoy he sentido de una forma muy fuerte.

Hace unas semanas ya que por norma general había abandonado mi tren. Sí, ese que me lleva de vuelta a casa, que casi siempre va vacío y en el que he escrito tantas y tantas entradas. Mi fuente de inspiración, mi momento del día.

Tan solo le faltaban unos pequeños retoques a una entrada que estaba a punto de acabar, pero sentía la necesidad de escribirte aquí sentado. 


Querida Kitty, así empezaba cada relato la pequeña Ana Frank.

Qué gusto pensar que tú eres mi Kitty, que puedo contar contigo para hablarte de la loca de la señora Van Pels o del gran corazón que tiene Pim.


SEGUIMOS SOÑANDO.

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