Warsaw

La última vez que cogí un avión fue hace un poco menos de un año y terminó siendo, para mí, un viaje mágico.

No me gusta viajar. Me encanta conocer sitios, costumbres, gente... Pero no me gustan los trayectos, y mucho menos si he de hacerlos solo. No por todo aquello de que somos seres sociales y necesitamos compañía, sino porque creo que los viajes y la felicidad que ellos conllevan no se miden en los destinos que vayas a visitar sino en las personas que viajan contigo. Ellos son el verdadero viaje.

Mañana viajo, solo. Estaré unos días fuera. Si no recuerdo mal ya te lo dejé caer sutilmente hace un mes, y es porque una de las cosas que me preocupaba, ya que viajo fuera del territorio nacional y a "territorio hostil" (territorio hostil = no habrá wifi), es poder venir a contarte mis batallitas.

Que por cierto, espero no sean pocas.


No hay un viaje que se pueda comparar a otro porque nunca seremos los mismos cuando lo hagamos, aunque coincidan las personas, las circunstancias e incluso el destino. Es por eso que sé que todos mis viajes han sido, son y serán inolvidables.


Seguimos soñando.

Comentarios