Tarde para la ira
Tarde para la ira, ¿te suena? Apenas se ha hablado de ella y ha ganado el Goya a la mejor película. Diría que la frase iba cargada de ironía, pero desgraciadamente no es así. No pretendía volver a hablarte de cine, lo que ocurre es que he estado dándole vueltas al final de la peli que terminé de ver anoche.
¿Te has dado cuenta de que en las películas españolas buenas no suele haber finales felices? Ni felices ni tristes, no suele haber finales. No hay finales como en otras pelis en las que hay comilonas y perdices o un victorioso ganador de una importante batalla. No. Lo más parecido que recuerdo es el triste desenlace en El laberinto del fauno. Otro peliculón del que pocos hablan ya.
Hace tiempo aquí dejé escrito que estaba harto de los finales felices, y de los finales en general. Llegué incluso a pensar que un final no es más que un principio mal comenzado, y un principio no más que un final inacabado aún.
Seguimos soñando.
¿Te has dado cuenta de que en las películas españolas buenas no suele haber finales felices? Ni felices ni tristes, no suele haber finales. No hay finales como en otras pelis en las que hay comilonas y perdices o un victorioso ganador de una importante batalla. No. Lo más parecido que recuerdo es el triste desenlace en El laberinto del fauno. Otro peliculón del que pocos hablan ya.
Hace tiempo aquí dejé escrito que estaba harto de los finales felices, y de los finales en general. Llegué incluso a pensar que un final no es más que un principio mal comenzado, y un principio no más que un final inacabado aún.
Seguimos soñando.
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