La última noche
Última noche aquí. Esperaba que no llegase este día pero todo llega. Nadie puede escapar al tiempo, nadie puede escapar de lo inevitable. Tan solo se puede aprovechar el tiempo que se nos ha dado... Me suena esa frase.
No me gustan las normas que no entiendo y, por lo general, las normas que los demás imponen. No tiene que ver con la obediencia, al contrario, tiene que ver con la motivación, con las ganas de hacer las cosas y de hacerlas bien.
Hay veces que puedes revelarte, hay veces que puedes luchar para salirte con la tuya... Esta no es de esas veces.
Todo se acaba, tanto lo bueno como lo malo, todo se acaba.
Y que tan buena es la sonrisa que se queda al poder decir que soy yo quien ha acabado esto y no con quien ha acabado. Hay una diferencia grande aunque no lo parezca.
Yo lo acabo porque sé que tocar el cielo con la punta de los dedos debe ser un momento efímero, en su justa medida, para que conserve su significado y magia la próxima vez. Mientras que el final llegue sin que tú lo esperes te deja con la miel en los labios, con la sensación de querer más y, a veces, con la sensación de que no es suficiente.
Puede que todo esto no sea más que una ingeniosa forma para eludir que lo bueno se acaba ya que, si bien es cierto que esto se acaba, quedará por siempre grabado en los anales de mi historia, y con eso me quedo.
Seguimos soñando.
No me gustan las normas que no entiendo y, por lo general, las normas que los demás imponen. No tiene que ver con la obediencia, al contrario, tiene que ver con la motivación, con las ganas de hacer las cosas y de hacerlas bien.
Hay veces que puedes revelarte, hay veces que puedes luchar para salirte con la tuya... Esta no es de esas veces.
Todo se acaba, tanto lo bueno como lo malo, todo se acaba.
Y que tan buena es la sonrisa que se queda al poder decir que soy yo quien ha acabado esto y no con quien ha acabado. Hay una diferencia grande aunque no lo parezca.
Yo lo acabo porque sé que tocar el cielo con la punta de los dedos debe ser un momento efímero, en su justa medida, para que conserve su significado y magia la próxima vez. Mientras que el final llegue sin que tú lo esperes te deja con la miel en los labios, con la sensación de querer más y, a veces, con la sensación de que no es suficiente.
Puede que todo esto no sea más que una ingeniosa forma para eludir que lo bueno se acaba ya que, si bien es cierto que esto se acaba, quedará por siempre grabado en los anales de mi historia, y con eso me quedo.
Seguimos soñando.
Comentarios
Publicar un comentario