Vivan los grises

Hoy he vuelto a coger la bici. No puedo decir que sea la primera vez en casi siete meses que la coja, un par de salidas hace unas semanas lo desmienten, en cambio sí puedo decir y orgulloso lo hago que he vuelto a disfrutar encima del sillín.

Por un momento he recordado los inicios, y no tan inicios del "diario de un ilusionado"; las metas, las ilusiones y las ganas de ir creciendo poco a poco como persona, como deportista y como todo.

Por un momento he recordado aquellos planes que en mi cabeza sonaban tan bien, planes locos de los pies a la cabeza, planes como mi propio Camino De Santiago.


Sin embargo, también he recordado el chasco que me llevé cuando vi que se tornaba imposible el sueño que tantas ilusiones me había robado. De poco serviría aquella experiencia si no pusiera ahora los pies en el suelo, y eso intento.


Cuando una hazaña se cumple solemos cometer el error de ver solo los pasos finales.
La hazaña empieza hoy y acabe donde acabe, no importarán solo los pasos finales.

Vivan los grises.


Seguimos soñando.

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