Puede que

Puede que sea una persona egocéntrica. Puede que sea egoísta.
Puede que sea impaciente. Puede, pued... No, puede no, soy bastante impaciente.
Puede que no tenga sensibilidad.
Puede que no piense tanto en los demás como debería.
Puede que me falte mucho para ser lo que la gente espera que sea.
Puede que tan solo cree expectativas de algo que no es cierto.
Puede que me definan mis miedos y mis inseguridades.
Puede que tan solo pretenda ser alguien que no soy.
Puede que no cumpla los cánones de una larga lista de cosas.
Puede que sea demasiado terco en ocasiones, con una mente cerrada.
Puede que mi sentido del humor desentone más que alguien que no sabe cantar, y que cuando entone haga de todo menos gracia.
Puede que la simpatía y la sinceridad no se lleven conmigo.

Pero, humildad aparte, si de algo puedo presumir es de tener un corazón noble y justo. Que a veces falla o no acierta, pero un corazón que no pretende el mal, que busca como fin último y modo extremo de autorealización, intentar no fallarle a nadie nunca.

Y, cómo no, puede que eso sea lo que falle.


Seguimos soñando.


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