Un lugar ideal

Aquí no tengo de eso.

No tengo un lugar secreto al que acudir cuando las cosas no van bien.

No tengo un lugar secreto al que ir a escuchar canciones tristes que me ayuden a tocar fondo y a salir de lo que sea que me ha llevado hasta allí.

No tengo un lugar secreto en forma de edificio semi-abandonado al que subirme para mirar al horizonte, un horizonte infinito con una puesta de sol digna que difícilmente sea superada.


Aquí no hay de eso. Es el precio a pagar por vivir aquí y no allí. La pregunta correcta es, ¿no es hora ya de empezar a hacer las cosas que quieres, que te gustan, en vez de seguir atado a unas normas que a veces ni si quiera entiendes?

Lo que nos mete en problemas no es lo que no sabemos, sino aquello que creemos saber pero no es verdad.

Porque la verdad es como la poesía, y a la mayoría no le gusta la poesía.


Seguimos soñando.

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