Recuperemos

Han pasado demasiadas cosas estos días y ni si quiera sé por dónde empezar. No tengo fuerzas hoy para metáforas, comparativas o terceras personas.

Hay una frase de una canción con la que me siento muy identificado: Mi vida es una sucesión de despedidas, de subidas y bajones, de inyecciones de autoestima. Esta semana está siendo demasiado larga y hoy sin duda el día cumbre. Cumbre, pero a la inversa. No un día malo si ya van unos cuantos, decía otra canción.

Eso suena demasiado penitente, vuelve a mi cabeza, no sé si te acuerdas de aquella entrada. Demasiado penitente... Puede que ahí esté el truco, en permitirse un día malo de vez en cuando y levantarse al día siguiente con nuevas fuerzas, sabiendo que ya solo se puede ir a mejor; en vez de tener la sensación de que aún queda lo peor por venir. Esa sensación vino hace unos días y no se quiere marchar.

No tengo fuerzas para terminar con una metáfora. Recuperemos el diario de un ilusionado; recuperemos la sinceridad, recuperemos el desahogo, la trasparencia, la despreocupación, recuperemos el "hoy ha sido un día malo pero mañana saldrá el sol".


Seguimos soñando.

Comentarios

Publicar un comentario