Joder

Nadie te habla de los días malos.

No te dicen si llorar está bien, si te alivia o si te salva.
No te dicen qué cara poner ni qué decir.
No te dicen cuándo acabarán o cómo salir de ellos.

No te ayudan, no te avisan.

Solo llegan. Con malas noticias.

Deseas que sea solo un sueño, una macabra pesadilla.
Deseas con todas tus fuerzas que al levantarte todo haya vuelto a la normalidad.


No hay peor dolor que ver sufrir a quien más quieres y no poder remediarlo.


Comentarios