Hasta que explotemos
Lo que han cambiado las cosas en apenas una semana.
No es que las promesas de hace unos días ya se hayan cumplido, ni al contrario, tampoco se han venido abajo. Más bien parece que hayan caído en saco roto, parecido a lo que duran los buenos propósitos de la cuesta de enero se tratara.
¿Era aquel mi mundo? Mundo en el que no necesitaba propósitos ni promesas.
¿O este mi mundo?
Se espera demasiado de ti, y también de mí. Nadie se preocupa por ver cómo te esfuerzas, como sufres, como estás a punto de tirar la toalla varias veces, incluso, al día, pero todos quieren resultados. Eso es muy "de este mundo", igual que tantísimas otras cosas que, vistas desde un punto de vista parecido, no tienen ni pies ni cabeza.
¿Hasta dónde hemos de llegar para que las cosas cambien? ¿Hasta que explotemos?
En fin.
Seguimos soñando.
Porque lo más importante es tu felicidad, siendo feliz tú, nos haces feliz a los demás.
ResponderEliminar