Nota de suicidio (I)
Despierto sin ganas de otro día y será el último; pocos me creen, hoy llega mi edén, lo asumo y ni dudo. Ya he dudado demasiadas veces, es hora de actuar sin mirar atrás, de ser valientes, de encarar las cosas y afrontarlas tal y como son.
Dejé la puerta abierta y una nota medio escrita. Se leía con dificultad, "adiós mamá y papá" decía. Si por algo seguía luchando era por ellos. No sé si me he rendido, solo espero y rezo para que ellos no lo hagan jamás.
Salí descalzo, sin fuerzas, sin ganas, me imaginé en el suelo muerto y nadie lloraba. No me gustaría que lo hicieran, no merece la pena. Pena debería darme pero ya no siento nada. Me sumo en la más profunda indiferencia con la intención de no volver a salir.
He notado la vergüenza al mirarme al espejo mamá. Perdóname te lo suplico; no sé si me explico, estoy sentado en la barandilla de un séptimo piso. Aquí arriba se ven las cosas desde otra perspectiva.
Ya estoy muerto por dentro y estoy cansado, estoy harto de vivir huyendo siempre del pasado. Vaya por donde vaya no consigo dejarlo atrás. Ni si quiera sé si cómo hacerlo, si me merezco hacerlo. Puede que toda esa mierda terminara por carcomerme a mí también.
Fui cobarde, me rendí más de una vez estuve a punto. Apunto en mi libreta esta historia incompleta y ya ni lucho. No hay excusa para dejar de luchar, nunca, incluso cuando no puedes más. Es solo que a veces no son necesarias las excusas.
Me siento como si ya estuviera muerto, en un mundo de ciegos rey tuerto. La ausencia de estímulos plantea una aparente sencilla pregunta: ¿sigo vivo?
Porta ft. Soma - Nota de suicidio.
Seguimos soñando.
Porta ft. Soma - Nota de suicidio.
Seguimos soñando.
Comentarios
Publicar un comentario