Estaba esperanza esperándome en la calle
¿Qué se espera de mí?
Que seas como los demás, supongo.
Yo no soy así, no hago las cosas por lo que se espera de mí. Si la gente actúa así me alegro por ellos. En realidad no, no me alegro, me dan pena. Yo no soy como los demás.
No te pongas a la defensiva conmigo.
Sé que no estás al otro lado de la trinchera pero no es fácil. Hay temas que no me gusta hablar, y menos que cuando reúna fuerzas para hablarlos me salgas con contestaciones así.
¿Esperas entonces que te diga lo que quieres oír? ¿Qué sentido tendría eso? Mejor dicho, ¿qué valor tendría?
El mismo que tienen palabras como esas, dijo Clara.
Esas palabras, y las que son como ellas, no buscan más que llegar al fondo de tu pecho y también de tu cabeza. Que pienses en ellas, que te valen hondo, que dejen huella en ti.
Entonces, dijo Clara harta de la chapa, ¿qué se supone que debo hacer?
Lo que te guíe tu corazón. Si fallas... solo fallarás si no aprendes nada nuevo del tropiezo, y si aciertas... entonces habrá merecido la pena.
¿Y si no sé ni lo que mi corazón me dice?
Seguimos soñando.
Que seas como los demás, supongo.
Yo no soy así, no hago las cosas por lo que se espera de mí. Si la gente actúa así me alegro por ellos. En realidad no, no me alegro, me dan pena. Yo no soy como los demás.
No te pongas a la defensiva conmigo.
Sé que no estás al otro lado de la trinchera pero no es fácil. Hay temas que no me gusta hablar, y menos que cuando reúna fuerzas para hablarlos me salgas con contestaciones así.
¿Esperas entonces que te diga lo que quieres oír? ¿Qué sentido tendría eso? Mejor dicho, ¿qué valor tendría?
El mismo que tienen palabras como esas, dijo Clara.
Esas palabras, y las que son como ellas, no buscan más que llegar al fondo de tu pecho y también de tu cabeza. Que pienses en ellas, que te valen hondo, que dejen huella en ti.
Entonces, dijo Clara harta de la chapa, ¿qué se supone que debo hacer?
Lo que te guíe tu corazón. Si fallas... solo fallarás si no aprendes nada nuevo del tropiezo, y si aciertas... entonces habrá merecido la pena.
¿Y si no sé ni lo que mi corazón me dice?
Seguimos soñando.
Se tú mismo. Los demás solo son estereotipos rotos que algún día comprenderán lo que estas haciendo.
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