Complicidad

Miro a un lado por si encuentro la complicidad en tus ojos, por si acaso me haces algún gesto y noto que de nuevo tenemos confianza. Jamás creí que llegaría este día pero aquí está. Los que no me conocen lo tacharán de inevitable pero, ¿acaso alguien lo hace?

Demasiada tempestad para un viaje. Mírame, pero no digas nada. No necesito reproches. Ni si quiera puedo alzar la mirada para mirarte. Ella tenía razón, aunque ahora ni un abrazo lo arreglaría. Demasiada tempestad.

¿Cómo lo rescatamos? Encontremos el sentido de lo que nos ha pasado. Tantas veces repetimos lo que ahora ni nombramos. La situación se asemeja al impronunciable nombre del enemigo de Harry Potter, cuando "no se puede pronunciar su nombre". Tabú, miedo, vergüenza. ¿Tú sabes como rescatarlo? ¿Sabes cómo rescatarme? Para mí está muerto. Esto está muerto ya.

Gritamos y gritamos sin llegar a decir nada. Se puede vivir a base de explosiones. Se puede vivir a base de rachas. Se puede vivir en silencio. Se puede sobrevivir.

Y llegas levantando polvo, castigándome las ganas. Las ningunas que me quedaban. Ahí. Hechas añicos, como lo que queda de mí. Puedo vivir con ello. Puedo vivir con ello.

El caso es que ahora somos dos extraños en el bar del desengaño y nos falta hasta la sed. ¿Cómo lo resolvemos? Pregunta retórica. Aunque para retórico que nos encontremos ahí, después de tanto tiempo, en el cementerio de nuestros fantasmas, en el Olimpo de nuestros sueños. En el mismo punto de partida, en el mismo puente del que nunca nos despedimos. Y menos mal, un mal menos.

No sé en qué momento me alejé de ti. No sé en qué momento me alejé de mí.



Vanesa Martín - Complicidad


Seguimos soñando.



Comentarios

  1. Haces que la canción tenga otro color. Ahora es tuya. Y me encanta.

    Seguimos soñando :).

    ResponderEliminar

Publicar un comentario