¿Hasta cuándo?

¿Hasta cuándo he de aguantar?

¿Hasta cuándo vamos a fingir que todo sigue bien?

¿Hasta cuándo tengo que aguantar con la careta puesta?


De tanto actuar ya no sé cuál es el papel que protagonizo y cuál es la vida real, "mi vida" real. Ya no sé si cuando sonrío lo hago con la certeza de estar bien, con el corazón, o porque unos ojos que no paran de juzgarme me miran esperando el más mínimo tropiezo.

Pasan los días y ya no sé si esos ojos se han dado cuenta de la verdad. Tampoco puedo lidiar con todos ellos. No hay distinciones, no hay excepciones. No hay redención, no hay misericordia.

¿Hasta cuándo eso de dar una y otra vez, cada noche, las mismas vueltas en la cama por no poder dormir?

¿Hasta cuándo voy a aparentar que estas distracciones alegran mi día a día cuando no son más que distracciones?

¿Hasta cuándo seguiremos soñando?


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