Desesperación esperada

No concibo un mundo diferente, una vida diferente a la que tengo ahora. Dijo Clara, cabizbaja; bastaba verla para comprobar que estaba hecha polvo.

¿Dónde está Clara y qué has hecho con ella?

No estoy de humor, dijo ella mirándole a los ojos. Acto seguido volvió a desviar la mirada al suelo. No sé qué ha pasado, prosiguió.

¿Intentamos averiguarlo?


No sé qué ha cambiado. Nada, no ha cambiado nada. Es por eso, porque nada ha cambiado, las cosas siguen igual. Sigo siendo igual, sigo fallando en lo mismo, siento que no soy suficiente, siento que ya no.

¿Qué hay de escalar la montaña y no parar hasta conseguirlo?

Sabías que no lo conseguiría, sabías que flaquearía a las primeras de cambio. Lo sabías, no te molestes en negarlo.

Realmente confié en ti, creí que lo lograrías.


Se supone que esa afirmación debería haber animado a Clara pero no fue así, al contrario, le hundió. 


¿Ves? Una vez más fallando a la gente.

No me has fallado Clara, no lo has hecho si luchas por no fallarte a ti. Esta batalla, sea la que sea que te esté carcomiendo por dentro, no ha terminado hasta que no termines tú de luchar por ella. Ya lo dijeron en Piratas del Caribe: "Ninguna causa está perdida mientras quede un insensato dispuesto a luchar por ella."


Seguimos soñando.

Comentarios