A corazón abierto

Un día más me levanto con el pie izquierdo, un día menos para reunirme con mi abuelo. Algo bueno hay en el fondo de esto. Algo. "Algo". Debe haberlo, espero que lo haya.

En un espejo roto reflejados mis gatos negros; me bebo mis penas a palo, sin hielo, desde hace tiempo. No hay peor sensación que la de, rodeado de gente, sentirse solo. Bueno, la de tener que pasar por tus problemas solo porque quien te ayudaba a superarlos, tu pilar básico, tu motor, ha sido quien más daño te ha hecho, quien te ha llevado a esa situación.

Vamos cuesta abajo y sin frenos, a veces bufón, a veces titiritero. Los sentimientos, bajo la alfombra o al trastero. Hay cuestas arriba que no se pueden subir. Lo dicen las matemáticas. Por ende, hay baches de los que tampoco se puede salir. O, al menos, no salen contigo todas las partes de ti que entraron.

Me pusieron los límites en el cielo y me fui al infierno. Le compro lotería a un tuerto, no sé qué espero. Claro que sé lo que espero, que me toque. Pero no me va a tocar si no tengo agallas para ir en su busca. Ahí el límite o donde terminé yendo, no encuentro diferencia alguna.

¿Cómo puedo estar tan ciego? Orgulloso de mis defectos hasta tal punto que presumo de ellos. No hay de qué avergonzarse. De qué sí, por qué no.

Y reconozco que pongo cualquier pretexto para ponerme hasta el culo y abstraerme del resto. Ojalá fuera así de fácil. No todo es blanco o negro. Ojalá todo fuera así de fácil.

Historias escritas en braille de un chico cualquiera que teme que el día que muera no le importe a nadie. Qué triste pero así es la vida y cuanto antes lo admitas antes empezarás a vivir, a vivir de verdad. Te fallarán, te fallarás, pero sonará el despertador al día siguiente, igual que también saldrá el sol. Cuando antes lo admitas antes empezarás a sentir.

Sin nada que perder, ¿por qué no perderse? Porque quizá ya estoy perdido y me niego a reconocerlo. O a que me encuentren. O a encontrarme. Y aunque lo niegue, vivo a gusto tal y como vivo, perdido o encontrado. Diferentes puntos de vista no alteran el producto.

Natos y Waor - A corazón abierto.


Seguimos soñando.




Comentarios