No es tarde
¿Te ha pasado alguna vez que tienes las ideas muy claras acerca de un tema pero por circunstancias de la vida terminas rompiendo tus propias reglas y traspasando unos límites que creías infranqueables?
Por supuesto, y lo difícil una vez has pasado tus límites es dónde volver a situarlos.
¿Eso cómo se hace? Preguntó Clara. Porque de nada me sirven ya los trucos que me servían antes de traspasarlo. Parece que la gente no me entiende, no comprenden que eso ya es pasado, como si ya hubiera evolucionado, como si esa etapa de mi vida estuviera sellada ya.
A la gente le cuesta comprender las cosas que no ha vivido, y cuando las ha vivido quiere entenderlas tal y como a ellos les sucedió. No parece haber otras opciones o posibilidades, por eso en ocasiones intentan hacerte ver lo que ellos ven sin intentar ponerse tus zapatos.
Sabes cómo soy, y que aunque esta haya sido una de las reflexiones más profundas que te he escuchado, si algo tengo en la cabeza es difícil que me entre algo más.
Clara se dio cuenta que con esa frase le había hundido parcialmente, pero fueron tan solo unas milésimas de segundo, las mismas que tardó en recordar la pregunta que le había hecho y pensar una respuesta.
Tienes que aprender a hacerlo, respondió con una sequedad impropia en él, una sequedad que no tardó en disiparse. Ahora comienzas un mundo nuevo, prosiguió, con unas reglas de juego diferentes a las que regían el anterior. Las palabras “fuerza de voluntad” deben ser tu padrenuestro de cada día, y la valentía y el coraje que un día te caracterizaron han de volver a salir a la superficie y dejar de estar en la sombra, escondidos.
¿Y cuando vuelva a mi vida lo mismo que me hizo caer?
Ese momento será tu prueba, la prueba que confirme si ha vuelto la Clara que yo conozco, la mejor Clara.
Seguimos soñando.
"A la gente le cuesta comprender las cosas que no ha vivido, y cuando las ha vivido quiere entenderlas tal y como a ellos les sucedió. No parece haber otras opciones o posibilidades, por eso en ocasiones intentan hacerte ver lo que ellos ven sin intentar ponerse tus zapatos"
ResponderEliminarNo puedo estar más de acuerdo con esta reflexión. A todos nos cuesta ponernos en los zapatos de los demás, pero cuando alguien nos pide ayuda, ¿qué menos que intentarlo de forma sincera?
Que un consejo no se convierta en una amenaza. Más empatía y menos protagonismo :)