Dentro de
Supongo que a nadie le he permitido estar tan dentro de mi vida como para que comprendiera la entrada de ayer. En el fondo me da rabia pero al pensarlo con detenimiento me doy cuenta de que hablo demasiado de mí mismo en este blog.
No sé si digo es algo bueno, malo o, sin mayor problema, muy malo. Ni si quiera sé si esto es una crisis de identidad, o algún tipo de crisis. Puede que ni si quiera sea una crisis, no sé.
Este blog es uno de los pilares de mi vida, y como tal, solo se sustenta gracias a que vengas día tras día. Me gusta esta nueva oleada de comentarios y "+1" que lo está azotando más que positivamente, pero tengo miedo.
Miedo de no ser libre, de que resurjan los motivos por los que uno tras otro tuve que ir dejando otros blogs atrás; miedo al rechazo, al fracaso.
Al fin y al cabo, mi vida es una montaña rusa por lo que estas palabras no se pueden quedar atrás. Un día tal vez sí, puede que lo consiga, pero no aspiro a disimular una cuesta arriba que se haga interminable.
Supongo que cuento con la fuerza suficiente como para tirar hacia delante y ser capaz de administrarme mis propios consejos. Aquí pega la frase esa de que "eres capaz de darles consejos buenos a todo el mundo excepto a ti mismo, y si lo logras, no terminarás creyéndotelos".
Que sí, que hay que cambiar el punto de vista, centrarse en los pequeños detalles y ser capaz de sonreír y centrarse en las cosas realmente importantes, pero hay días que se hacen demasiado largos, en lo que lo último que quiero es venir aquí, en los que ni esto sirve.
Seguimos soñando.
No sé si digo es algo bueno, malo o, sin mayor problema, muy malo. Ni si quiera sé si esto es una crisis de identidad, o algún tipo de crisis. Puede que ni si quiera sea una crisis, no sé.
Este blog es uno de los pilares de mi vida, y como tal, solo se sustenta gracias a que vengas día tras día. Me gusta esta nueva oleada de comentarios y "+1" que lo está azotando más que positivamente, pero tengo miedo.
Miedo de no ser libre, de que resurjan los motivos por los que uno tras otro tuve que ir dejando otros blogs atrás; miedo al rechazo, al fracaso.
Al fin y al cabo, mi vida es una montaña rusa por lo que estas palabras no se pueden quedar atrás. Un día tal vez sí, puede que lo consiga, pero no aspiro a disimular una cuesta arriba que se haga interminable.
Supongo que cuento con la fuerza suficiente como para tirar hacia delante y ser capaz de administrarme mis propios consejos. Aquí pega la frase esa de que "eres capaz de darles consejos buenos a todo el mundo excepto a ti mismo, y si lo logras, no terminarás creyéndotelos".
Que sí, que hay que cambiar el punto de vista, centrarse en los pequeños detalles y ser capaz de sonreír y centrarse en las cosas realmente importantes, pero hay días que se hacen demasiado largos, en lo que lo último que quiero es venir aquí, en los que ni esto sirve.
Seguimos soñando.
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