Copacabana
Antes de nada dejaremos claras las páginas que nos importan. Sin saber si lo que algún día dejó mancha ha servido para saber escoger de una vez un libro que me enganche.
Al resto del mundo deseo sincero de éxitos en la batalla. Que no hay nada más fuerte que el amor ni nada que mueva tanto como la envidia; en defecto horroriza, en exceso te convierte en un monstruo. ¿Existen monstruos con buen corazón?
Que pensemos despacio, queramos deprisa y caminemos con la frente alta; conscientes de que lo que hoy te da vida puede que mañana te hunda y que lo que hoy te hunde mañana podrá servir para que le des vida al resto.
Incluso ahora que ya no hay miedo, que nada tiembla. Que al fin hay lugares que son casa, y personas, y canciones, pero no tienen nombre, no tienen cara, no tienen alma. ¿O sí?
Pies descalzos, arena virgen, Copacabana y claqué. Rodéate de lo que te guste, de lo que te de vida, que te de alas, que te ilusione, que te haga soñar despierto. ¿Copacabana o Canadá?
Es un parpadeo, un rápido destello, un rayo de sol que deja ciego. Quizá ahí hablen de felicidad. Quizá hablen de tu felicidad, o de la mía.
Justo en este momento, que nada ocurre... Que la confusión confunda las inconfundibles ganas de confundir, o de clarificar lo inclasificable de una vez por todas.
Seguimos soñando.
Al resto del mundo deseo sincero de éxitos en la batalla. Que no hay nada más fuerte que el amor ni nada que mueva tanto como la envidia; en defecto horroriza, en exceso te convierte en un monstruo. ¿Existen monstruos con buen corazón?
Que pensemos despacio, queramos deprisa y caminemos con la frente alta; conscientes de que lo que hoy te da vida puede que mañana te hunda y que lo que hoy te hunde mañana podrá servir para que le des vida al resto.
Incluso ahora que ya no hay miedo, que nada tiembla. Que al fin hay lugares que son casa, y personas, y canciones, pero no tienen nombre, no tienen cara, no tienen alma. ¿O sí?
Pies descalzos, arena virgen, Copacabana y claqué. Rodéate de lo que te guste, de lo que te de vida, que te de alas, que te ilusione, que te haga soñar despierto. ¿Copacabana o Canadá?
Es un parpadeo, un rápido destello, un rayo de sol que deja ciego. Quizá ahí hablen de felicidad. Quizá hablen de tu felicidad, o de la mía.
Justo en este momento, que nada ocurre... Que la confusión confunda las inconfundibles ganas de confundir, o de clarificar lo inclasificable de una vez por todas.
Seguimos soñando.
Siempre camina con los pies descalzos.
ResponderEliminarEntrada inspiradora 100%.
Con cariño, p... :)