Pedacitos de mí

¿Por qué vengo aquí? ¿Por qué tengo la sensación de que eres lo único que me da vida? Lo único que me distrae, lo único que me indica la senda que seguir. Me entran ganas de llorar solo de pensarlo. Siento impotencia al comprender que solo tú pareces entenderme y querer ayudarme.

No es así Clara, sabes que no estoy aquí por compromiso. Llegué a tu vida a través de una preciosa coincidencia y me cuesta concebir una rutina en la que no estés tú.

No tengo muchas ganas de hablar hoy, dijo Clara.

¿Por qué no? ¿En qué piensas?

Es solo que hay veces que no sé qué cojones me pasa, como si nadie pudiera ayudarme. Ninguna palabra me va a hacer sentirme mejor. Creo que ni tan si quiera un abrazo de esos que tú me das.


Él se levantó y se dirigió a darle un profundo abrazo. Cerró con fuerza los ojos como si los estuviera utilizando para dar lo mejor de sí mismo.

Es como si pegaras los pedacitos de mí. Creía mal, tus abrazos son inigualables.


Seguimos soñando.



Comentarios