Manifiesto (II)

Como el que se va se va de vacaciones para olvidarse del trabajo y vuelve con más curro atrasado de con el que se fue.

Como quien se intenta desconectar unos días y su salvación termina siendo su perdición.

Como cuando estás unos días mal y te prometes que al salir de esa valorarás lo que es estar bien.

Porque por el espejo retrovisor las cosas se ven más pequeñas de lo que realmente son.

No me van las medias tintas, me tendré que conformar con eso.

No compensa, no merece la pena, poco y pocos la merecen.

Me cuesta ser feliz, sé que nada volverá.

No sé por qué el destino es tan cruel.

Me siento un hipócrita actuando delante de quién no debo.

Ya no soy yo mismo, no recuerdo cuándo lo fui por última vez.

Qué sabrán de mí si ni yo me conozco.

Cansado de sobrevivir, de siempre la misma historia, de la misma rutina, de la misma mierda.


Seguimos soñando.


Comentarios