This night (I)

¿Que por qué empecé a escribir? Por nota, sí, por nota. En esa asignatura que tanto me gustó en primero de bachillerato, filosofía, la nota íntegra de la tercera evaluación se sacaba del número de entradas que el profesor publicase en su blog mediante un complejo proceso de selección.
Por aquel entonces la ilusión acaparaba en su mayoría mi cabeza y pensar que la gente leería lo que yo pensaba me inspiraba a intentar actuar de hermano mayor y reflexionar en voz alta (en realidad en voz baja y con palabras mayúsculas).

Pero los meses pasaron y la época de bonanza llegaba a su fin: llegaron las vacas flacas. No me gusta hablar de aquella época, para mí es una parte del pasado que duele recordar y que si permanece enterrada no tiene por qué ser recordada, pero llevo un par de días haciendo limpieza y no he parado de encontrarme despojos de aquellos meses.

Y así surgió el segundo blog, ante la incapacidad de sentirme libre escribiendo en el primero y con la incipiente necesidad de explotar por algún lado.

Llegó un momento en el que mi mejor confesor era el teclado del teléfono móvil, que prefería contarle a él lo que pasaba por mi cabeza antes que a cualquier otra persona; no sentía que hubiera nadie.


No sé si todos hemos tenido una etapa así en nuestra vida, pero yo la recuerdo con una mezcla no encontrada de sentimientos confusos: melancolía, añoranza, pánico, miedo... Época marcada por House, por las canciones que ahí salían, por horas y horas solo en una sala casi vacía de una biblioteca, por el frío que ningún abrigo era capaz de paliar mientras esperaba el bus de regreso a casa, por esos trayectos en los que la calefacción del mastodonte verde, el 658, parecía ser la cura a todos mis problemas.

26. Creo que House es la serie que más me ha gustado de todas las que he visto. Skins subió ferozmente a la segunda plaza y en detrimento suyo Breaking Bad descendió a la tercera.

Hay veces que no es la canción, ni la persona, ni el viaje, ni la película, ni la experiencia, sino el momento especial en el que llega. Momento que yo no compartí con nadie, momento que compartí con un dolor en vena, momento que hoy comparto contigo.

Hay cosas que cada uno tiene derecho a guardarse, a no compartir con nadie.
Supongo que es necesario estar mal de vez en cuando.
Supongo que es ahí donde realmente te das cuenta de las cosas.

Seguimos soñando.


Nota: Hay canciones que resumen demasiadas cosas. https://www.youtube.com/watch?v=LjVpfP-NHd8


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