Crónica de un sueño cumplido: #tour2016

11:52. Nos disponemos a salir de casa. Horas antes la emoción inundó completamente nuestras venas al ver esas flechas verdes fosforitas que les indican a los corredores la dirección a seguir durante la carrera. Ya nos llevamos una gratísima sorpresa el año pasado al ver que, sin haberlo previsto en absoluto, las fechas verdes, y por tanto el pelotón, pasarían a escasos 500 metros del hotel.

Esa emoción iba creciendo conforme veíamos esas flechas verdes a poco más de un kilómetro de nuestro apartahotel. Cuando le preguntamos al recepcionista nos dijo que subirían hoy el Beixalis, puerto a apenas kilómetro y medio de nosotros, por lo que a las 11:52 salíamos del hotel para acercarnos andando. 


Ni si quiera es el último puerto del día (en el último es donde más gente suele haber) y a la una ya había un ambientazo espectacular. Nosotros tratamos de ser previsores y lo subimos ayer en coche para ver las rampas más complicadas y así intentar ver los mejores momentos. Pasado el kilómetro dos está la zona con las rampas más duras, de entre el 15 y el 18%, y ahí nos hemos colocado.

No me canso de alabar la impresionante comitiva que precede a los corredores. Decenas y decenas de coches publicitarios de lo más variopintos, por no decir centenas de coche de todos los tamaños, con corredores de cuatro metros encima de sus coches a modo de publicidad, y lanzando sin ton ni son cientos de recuerdos/regalos/pequeños productos publicitarios. 

El ambientazo quita el hipo. Te guste o no este deporte merece la pena venir solo por ver la larga comitiva, pero más emocionante aún es comprobar que los mayores fans son los que ahí estamos. Tanto es así que hemos visto corredores profesionales de equipos como Movistar y Caja Rural, que no compitiendo en esta carrera han ido a animar. A nuestro lado se ha puesto Óscar Sevilla, un importante ex-corredor al que prácticamente todos conocían. 

Imagina que vas a ver un partido de fútbol y se te coloca al lado Pelé, o Maradona. La mayoría de los jugadores les saludan con una sonrisa al pasar a su lado, y nosotros hemos visto sus sonrisas al verle, sonrisas que costaba sacar debido al enorme sufrimiento que había.


Ver que sufren por conseguir lo que se proponen, por ganar, por ser los mejores...Son una fuente de inspiración y motivación únicas.


Seguimos soñando.

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