Andorra: día 3. Camino de Santiago: prólogo

Último día en Andorra. Ni aun habiéndolo preparado podía haber salido mejor. Los ciclistas han pasado por la misma carretera en la que está situada el hotel; a pedir de boca, vaya.

32. Prefiero el malo conocido que el bueno por conocer.

No me van muchos los refranes, me gusta intentar llevarles la contrario y ni si quiera sé por qué. Este no es ninguna excepción, en realidad no me gusta conocer a ningún malo pero ya sabes que el miedo me paraliza, por eso prefiero quedarme tal y como estoy antes que arriesgarme con otra cosa que me pueda salir mejor. Es algo de lo que no presumo, no me gusta, no estoy orgulloso de ello, pero es así…

Hoy miércoles 13 de julio la alarma sonará a las 7:15 de la mañana: da comienzo oficialmente el Camino de Santiago 2016.

5 etapas por delante, si Dios quiere, con unos 110 kilómetros. La de mañana será la más dura, 27 kilómetros, con desnivel de 1100 metros, una ampolla dando una guerra considerable, y una lluvia que parece que no amainará hasta por la tarde.

Como con ese nuevo reto del que te hablaba hace unos días, me ilusiona pero no puedo negar el miedo que me corre por las venas ahora mismo. 
¿Daré la talla? ¿Lo disfrutaré?

Salgo de un viaje que ha sido una auténtica maravilla y me embarco en uno nuevo que podría igualarlo e incluso superarlo. Sin embargo, es algo que no consigo aprender; disfrutar de lo que tengo sin preocuparme por lo que pasará mañana.

Carpe diem, que dicen. Es hora de intentarlo, de no parar hasta conseguirlo.

33. Cuando estoy en un momento crítico y ni yo mismo creo que vaya a poder conseguirlo me repito “vamos, tú puedes; no pares, sigue, lucha. No pares, sigue, lucha. No pares”.


¡¡Positivismo y a soñar bajo la lluvia!!



Comentarios