Vuelta al mundo
Mientras escribía ayer tan breve entrada era consciente de que no seguía con las cincuenta cosas sobre mí y que también dejaba de lado varias entradas más elaboradas que tenía a medio acabar, pero no daba más.
4. Muy rara vez me pongo malo, pero cuando me pongo malo lo único que quiero es encerrarme, que pase una semana y que al salir sigo todo igual que antes.
El campeonato de mus de mañana sigue en pie y es lo único que no me permite tumbarme en la cama e hibernar durante unos días...
Hecho este paréntesis que lo considero un anexo a la poupérrima entrada de ayer, me gustaría hablarte de un chico que ha salido en los periódicos hace unos días, un chico que ha dado la vuelta al mundo en dos años y trescientos sesenta y cuatro días. No hay referencias de que nadie más lo haya hecho como él lo ha hecho, a pie, y cuando se le pregunta acerca de por qué decidió empezar dice algo así como que "empecé mi aventura porque quería cumplir un sueño y porque quería vivir de una manera respetuosa con el medio ambiente". Aquí te dejo el link de uno de los múltiples resúmenes que han salido a la luz tras tan maña azaña: http://verne.elpais.com/verne/2016/03/10/articulo/1457616476_335640.html.
Resulta que por lo visto, antes de empezar su viaje, tenía una muy buena vida aquí pero decidió dar el salto simplemente para cumplir su sueño.
Conocí un chico hace tiempo, alguien que quería comprar una bici, que hizo algo parecido, se lanzó a por su sueño, se metió en un barco con una bicicleta rumbo a Marruecos, cruzó África y terminó recorriendo gran parte del sur de América. Qué envidia siento hacia esos soñadores que no le tienen miedo a nada.
5. A veces me da miedo soñar en metas grandes por temor a no dar la talla, a desilusionarme, a no conseguirlo.
E. E. Cummins escribió: No ser otro sino tú mismo en un mundo que está haciendo día y noche lo posible para que seas alguien distinto, significa librar la batalla más dura que cualquier ser humano pueda librar. Nunca dejes de pelear.
Seguimos soñando.
4. Muy rara vez me pongo malo, pero cuando me pongo malo lo único que quiero es encerrarme, que pase una semana y que al salir sigo todo igual que antes.
El campeonato de mus de mañana sigue en pie y es lo único que no me permite tumbarme en la cama e hibernar durante unos días...
Hecho este paréntesis que lo considero un anexo a la poupérrima entrada de ayer, me gustaría hablarte de un chico que ha salido en los periódicos hace unos días, un chico que ha dado la vuelta al mundo en dos años y trescientos sesenta y cuatro días. No hay referencias de que nadie más lo haya hecho como él lo ha hecho, a pie, y cuando se le pregunta acerca de por qué decidió empezar dice algo así como que "empecé mi aventura porque quería cumplir un sueño y porque quería vivir de una manera respetuosa con el medio ambiente". Aquí te dejo el link de uno de los múltiples resúmenes que han salido a la luz tras tan maña azaña: http://verne.elpais.com/verne/2016/03/10/articulo/1457616476_335640.html.
Resulta que por lo visto, antes de empezar su viaje, tenía una muy buena vida aquí pero decidió dar el salto simplemente para cumplir su sueño.
Conocí un chico hace tiempo, alguien que quería comprar una bici, que hizo algo parecido, se lanzó a por su sueño, se metió en un barco con una bicicleta rumbo a Marruecos, cruzó África y terminó recorriendo gran parte del sur de América. Qué envidia siento hacia esos soñadores que no le tienen miedo a nada.
5. A veces me da miedo soñar en metas grandes por temor a no dar la talla, a desilusionarme, a no conseguirlo.
E. E. Cummins escribió: No ser otro sino tú mismo en un mundo que está haciendo día y noche lo posible para que seas alguien distinto, significa librar la batalla más dura que cualquier ser humano pueda librar. Nunca dejes de pelear.
Seguimos soñando.
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