Queda latente

Recuerdo perfectamente el momento y el lugar en el que le pregunté a mi padre, hace ya años, volviendo en coche a casa de una boda, que cuando se casó cómo sabía él que lo estaba haciendo con la persona correcta. Nótese el grado de inocencia en mi pregunta, pero lejos de pintármelo bonito quiso ser franco y realista: "eso no lo podrás saber hasta que lo hagas, y lo harás si sientes que es la persona correcta".

Veía tantas y tantas parejas que creía que solo existía la felicidad en ellas, entre los cónyuges, cosa que me maravillaba. Hasta que han ido pasando los años y he comprendido que no todas las sonrisas son verdaderas, ni que todas las parejas casadas son felices, y lo que más me hundió, que no todas las parejas están enamoradas.

Darme cuenta de eso rompió la magia, la ilusión que tenía en mi interior, la esperanza de encontrar a alguien que me hiciera sentir así algún día, la esperanza de ser eso para alguien algún día.


20. Nunca me he enamorado.


Creo que de todos los sentimientos que hay el que más me cuesta comprender es el del amor. Piénsalo con frialdad, ¿qué puede decirle o hacerle una persona a otra para que esté dispuest(x) a sacrificar su vida por la otra? Quizás así dicho suene hasta raro, pero en el fondo es lo que pasa.

Puede que sea por eso que nunca me he enamorado, puede que sea por eso que me cueste tanto abrirme a alguien, porque una vez estuve cerca de sentir aquellas cosas y me dieron donde más dolió. Quedó latente la que puede que sea una de las cicatrices más profundas que he tenido.


Seguimos soñando.

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