Olas y crestas

Dicen que suele haber una calma que precede a la tempestad y no lo niego, pero creo que es mucho más importante la calma de después de la tormenta.

El huracán pasa y lo deja todo patas arriba, pero también puede tratarse de una tormenta que no haya creado estropicios ni causado estragos y las consecuencias sean más que positivas.

La vida es un sube y baja, unas veces estás en la cresta de la ola y otras veces toca remar contra viento y marea. Ayer estaba en la cresta, disfrutando de la brisa que golpea mi cara, del momento, de las vistas, de la ilusión... Es curioso, en la cresta de la ola por una ilusión que ni si quiera ha ocurrido... Me ilusiona algo que sé que me ilusionará.


18. Me encanta planear viajes, pero lo disfruto muchísimo más si lo planifico con mucho tiempo de antelación.

Te lo he contado en alguna ocasión, cuando tengo tiempo para pensar en cómo serán las cosas me ilusionan mucho más que si me las encuentro de sopetón. También tienen su encanto al ser de sopetón, pero son diferentes formas de ser encantadoras.


Sin entretenerme más, me despido por hoy diciéndote que en el último momento del día me he vuelto a agarrar con fuerza a esa ola, que durante gran parte del día creía que estaba perdiendo. La calma posterior a la tormenta. Cuando la ola llegue a la orilla, te lo contaré.

Seguimos soñando.

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