Alguien honesto

No te he hablado mucho del tema antes porque quería tener la certeza de que las cosas funcionaban de maravilla y que esta podría ser la bici del Madrid-Santiago, pero algo ocurrió el domingo que me impidió venir a contarte mis sensaciones encima del que puede ser el mejor negocio de mi vida hasta el momento, la mejor bici o incluso ambas.

Resulta que tras haber conseguido gran parte de la bici el miércoles por la mañana, las ruedas por la noche y las pastillas de freno específicas al día siguiente, no pude probarla hasta el domingo.

Acababa de entrar en la casa de campo, apenas llevaba 7 kilómetros recorridos y en el primer descenso prolongado y constante escucho un terrible crujido.
Como las experiencias en bajadas fallidas ya son unas cuantas no me alarmé en exceso pues creí que un palo se había metido entre los radios de la rueda delantera y debido a la alta velocidad se había hecho añicos.

No es momento para explicarte en detalle cómo funcionan las ruedas de las bicis, pero para que te hagas una idea te diré que hay unos radios que unen el eje de la rueda con el aro, y con su correcta presión y su correcto ajuste la rueda gira perfectamente.
Pero cuando le das un golpecito o un buen golpe a la rueda alguno de los radios puede perder un poco de presión y ya no gira perfectamente.
Pues sin haberle dado ningún golpe uno de los radios se partió y descentró toda la rueda. Como te decía cada radio tiene su correcta presión para que, sumada a la del resto, la rueda funcione bien. Por ende, dejó de funcionar correctamente.

Afortunadamente no hubo que lamentar daños personales más que la desilusión que me llevé al no llevar ni 7 kilómetros y cargarme mi juguetito nuevo. No por el dinero perdido, que también, sino por la sensación de que no lo había roto yo sino que ya venía mal.


Tan pronto llegué a casa me puse en contacto con el hombre que me las vendió. Cuando compras cosas de este estilo suele ser una lotería, una lotería en la que esperas que salgan las cosas bien, y normalmente lo hacen, pero otras veces no tiene por qué. Y cuando te topas contra las estadísticas y una te sale rana lo primero que haces es cagarte en el karma y lo segundo ir a contarle lo que te ha pasado al que te lo vendió.

Yo ni contaba con ello, di por supuesto que no se haría cargo de tan costosa reparación y que me diría que había tenido mala suerte.

¿Qué pasó?

Pasó que me llevé una sorpresa mayúscula cuando no solo me dijo que lo sentía mucho sino que también se haría cargo de la reparación. En su defensa diré que él trabaja con estas cosas, pero no sólo es la mano de obra, también tenía que poner él el radio nuevo, la cabecilla y el pegamento para pegar de nuevo el tubular. Un rollo. Pero un rollo con el que él había aceptado cargar.

Y finalmente me la ha devuelto hoy, reparada y lista para que hacerle kilómetros. Pero no es solo eso, él ha tenido la rueda y el dinero que le di el miércoles pasado el lunes y el martes, él podría haber desaparecido y haber ganado una pasta al recuperar una de las ruedas, pero no lo ha hecho, ha sido honesto.

Puede que te sorprenda que cuente esto como una hazaña de guerra digna de ser recordada pues es lo que tú harías si te vieras en la misma sensación, pero si realmente lo harías es que, como diría Khan, eres de los buenos, eres una buena persona.


Cuando llevas un tiempo rodeado de gente que no es buena, aguantando sus bordearías, sus actos desleales y sus tonterías terminas creyendo que ya no encontrarás a alguien realmente bueno, pero siempre, siempre habrá alguien ahí fuera que te sorprenda.


Seguimos soñando.

Comentarios