"Por qué"
¿Te acuerdas la entrada de las zapatillas? No eran zapatillas de lo que iba la entrada.
Hubo un tiempo en el que no escribía una entrada cada día de la semana, ni al final de cada día, sino cuando el cuerpo me lo pedía, cuando las palabras salían solas porque expresaban lo que sentía, formaban una parte importante de mí; intentar plasmar cosas que ni yo entendía en forma de palabras que tuvieran un sentido... Eso era un milagro, un sentimiento de liberación, una tranquilidad interior...
Cuando escribir deja de ser una obligación y se convierte en una vía de escape, en una forma de querer decir una cosa diciendo una totalmente diferente, de desahogarte... Se convierte en magia.
Llevaba demasiado tiempo sin sentirme así al escribir, al escribirte, intentando conseguir algo que un tiempo atrás brotaba con naturalidad, con una canción bonita o un rato tranquilo. Así han sido las de los dos últimos días, una historia fragmentada en dos porque tan rápido surgían las palabras que ni me daba cuenta de todo lo que llevaba escrito.
Con las entradas de los dos últimos días he sentido lo que sentía cuando escribía aquellas espontáneas y poco frecuentes entradas; he sentido esa sensación especial de que estoy creando que me está gustando, algo de lo que me siento orgulloso. Estas dos últimas entradas te han contado mi vida, y no tiene mucho que ver con las bicicletas, aunque cierto es que cada cosa que te he dicho acerca de ellas ocurrió exactamente de la forma que te lo he contado. Estas dos entradas no eran simples palabras, llevaban alma, llevaban sentimiento, llevaban una parte de mi realidad, una parte de mi historia, llevaban una parte de mí.
Seguimos soñando.
Nota: Puesto que también ha formado parte de mi vida, de mi historia y parte de mí, me parece justo hablar de mi primera bici, esa de la que aún no he hablado. Poco hay que decir, la compré nueva, en una tienda, donde te prometen que todo irá fantástico.
Poco antes de hacer un año a su lado me atropellaron mientras iba en ella, y aunque yo no llevaba casco la policía y el juzgado reconocieron que no fue mi culpa.
No era cuestión de buscar culpables, pero yo ya no me volví a sentir cómodo con ella y al poco tiempo opté por venderla.
Mi Bh Zaphire 6.9., algún día te hablaré de ella.
Hubo un tiempo en el que no escribía una entrada cada día de la semana, ni al final de cada día, sino cuando el cuerpo me lo pedía, cuando las palabras salían solas porque expresaban lo que sentía, formaban una parte importante de mí; intentar plasmar cosas que ni yo entendía en forma de palabras que tuvieran un sentido... Eso era un milagro, un sentimiento de liberación, una tranquilidad interior...
Cuando escribir deja de ser una obligación y se convierte en una vía de escape, en una forma de querer decir una cosa diciendo una totalmente diferente, de desahogarte... Se convierte en magia.
Llevaba demasiado tiempo sin sentirme así al escribir, al escribirte, intentando conseguir algo que un tiempo atrás brotaba con naturalidad, con una canción bonita o un rato tranquilo. Así han sido las de los dos últimos días, una historia fragmentada en dos porque tan rápido surgían las palabras que ni me daba cuenta de todo lo que llevaba escrito.
Con las entradas de los dos últimos días he sentido lo que sentía cuando escribía aquellas espontáneas y poco frecuentes entradas; he sentido esa sensación especial de que estoy creando que me está gustando, algo de lo que me siento orgulloso. Estas dos últimas entradas te han contado mi vida, y no tiene mucho que ver con las bicicletas, aunque cierto es que cada cosa que te he dicho acerca de ellas ocurrió exactamente de la forma que te lo he contado. Estas dos entradas no eran simples palabras, llevaban alma, llevaban sentimiento, llevaban una parte de mi realidad, una parte de mi historia, llevaban una parte de mí.
Seguimos soñando.
Nota: Puesto que también ha formado parte de mi vida, de mi historia y parte de mí, me parece justo hablar de mi primera bici, esa de la que aún no he hablado. Poco hay que decir, la compré nueva, en una tienda, donde te prometen que todo irá fantástico.
Poco antes de hacer un año a su lado me atropellaron mientras iba en ella, y aunque yo no llevaba casco la policía y el juzgado reconocieron que no fue mi culpa.
No era cuestión de buscar culpables, pero yo ya no me volví a sentir cómodo con ella y al poco tiempo opté por venderla.
Mi Bh Zaphire 6.9., algún día te hablaré de ella.
Gary Jules - Falling awake:
https://www.youtube.com/watch?v=OONuoEHxlsQ
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