No solo trae unas buenas ruedas

Hacía mucho, mucho tiempo que no te hablaba de mis bicis. Es un tema un poco aburrido, pero me encanta poder venir aquí a hablarte cuando tengo buenas noticias, y las buenas noticias de hoy giran en torno a una maravilla que tiene nombre propio: "Madrid-Santiago".

Sí, parece que los astros se han alineado y me permiten poco a poco volver a soñar despierto. No he querido decirte nada porque no sabía si sería  un poco prepitado, pero he salido un par de días a ver qué tal respondía mi cuerpo y se reduce a una frase "las piernas y la cabeza tiran mucho más que el corazón".
Nunca se me ha dado especialmente bien, pero es momento de ser pacientes.

Sin embargo, es difícil tener paciencia cuando se me ha presentado una oportunidad única, una oportunidad que me devuelve al mundillo por la puerta grande. Una bici de campeonato, una bici digna de cualquier corredor profesional, y a precio de saldo.

Algo raro debe haber ahí, debes estar pensando. No te lo discuto, es el miedo que a cada compra que hago inunda mis venas; puede que fuera eso lo que me hizo dejarlo de lado un tiempo, pero he vuelto, y he vuelto con la misma ilusión con la que empecé, si no más. Aquí es cuando cada uno debe fiarse de su instinto, y es que aunque tenga que tragarme mis palabras, mi instinto es claro.

Una bici que no solo trae unas buenas ruedas, sino que trae ilusión, trae confianza y trae las ganas de volver a soñar despierto.

Madrid-Santiago, de nuevo una realidad.


Seguimos soñando.


Comentarios