¿Empezamos a tachar días?
Los días marcados en el calendario no tienen por qué indicar algo bueno.
¿Qué hay de marcarlos cuando ya han pasado, a modo de recordatorio? Tantos los buenos como los malos.
¿Y qué hay de la impotencia que se siente cuando no puedes tachar uno ni por bueno ni por malo? Cuando la rutina te ha absorbido y ni por exceso ni por defecto hay motivos para marcar cualquiera de esos días.
Es en esos días cuando quien te quiere de verdad sabe cómo estás y llega para salvarte. No te anima, no te hace reír, no te apoya, no, te salva haciendo todas esas y muchas cosas más.
Eso no tiene precio. Pocas cosas hay como que alguien de todo de sí para ayudarte a ti. Pero no es exactamente así porque quien sabe cómo hacerte sentir bien no tiene que hacer un gran esfuerzo ni darlo todo de sí, basta con ser así.
Ya si viene acompañado de una hamburguesa y un brownie...
Seguimos soñando.
¿Qué hay de marcarlos cuando ya han pasado, a modo de recordatorio? Tantos los buenos como los malos.
¿Y qué hay de la impotencia que se siente cuando no puedes tachar uno ni por bueno ni por malo? Cuando la rutina te ha absorbido y ni por exceso ni por defecto hay motivos para marcar cualquiera de esos días.
Es en esos días cuando quien te quiere de verdad sabe cómo estás y llega para salvarte. No te anima, no te hace reír, no te apoya, no, te salva haciendo todas esas y muchas cosas más.
Eso no tiene precio. Pocas cosas hay como que alguien de todo de sí para ayudarte a ti. Pero no es exactamente así porque quien sabe cómo hacerte sentir bien no tiene que hacer un gran esfuerzo ni darlo todo de sí, basta con ser así.
Ya si viene acompañado de una hamburguesa y un brownie...
Seguimos soñando.
Comentarios
Publicar un comentario