16 de mayo

Lunes 16 de mayo del año 2016. Puede que para ti haya sido un día más, un día corriente, pero para mí ha sido mucho más que eso.

¿Por qué?

Porque tampoco ha sido un día corriente para quien me da la vida día tras día. Te he dicho en alguna ocasión que alguna canción me ha salvado el día, o que alguna serie estrena capítulo y me alegra la semana, pero no hay nada que día tras día me de las fuerzas para salir de la cama con ganas de comerme el mundo.

Curioso, no he puesto en cursiva el nada de la anterior frase, y es que no se lo merece; no se lo merece porque realmente no hay nada ni nadie que me den tanta vida como ella, que me ilusione, que me ayude, que me entienda, y que, en el fondo, me haga feliz.

Hace un rato me ha dedicado ella unas palabras que me han roto todos los esquemas, unas palabras que pensaba escribir yo para felicitarle su cumpleaños, unas palabras que llevaba pensando todo el día, unas palabras que ni de lejos plasman todo lo que sentimos el uno por el otro, y es que cuando sabes que alguien no se va a ir de tu lado, no, no de esos "nunca" que tienen fecha de caducidad, un nunca que sabes que se cumplirá... Cuando sientes eso, no hay absolutamente nada que te haga sentir mejor.

Feillo, no puedo acabar el día sin darte las gracias. Gracias por estar siempre ahí,  por ser mi oído cuando quiero desahogarme,  por ser mi pañuelo de lágrimas cuando estoy de bajón, por darme los mejores consejos del mundo cuando los necesito,  por hacerme reír con tus tonterías y bueno, por qué no, por ampliar mi concepto musical y entender lo que es una batalla de gallos ;)
En definitiva,  gracias por ponerte mis zapatos y recorrer mi camino. No sé que haría en Madrid sin ti, pero no entendería el significado de mi vida si no estuvieras en ella. No sé como agradeceros a los cuatro todo lo que habéis hecho por mí,  en concreto hoy, por hacer de un cumple raro con ganas de que se pase, a un cumple super especial y con ganas de que no acabe. Mil mil gracias de nuevo.


Esta mañana me han dicho que amor puede ser, a grosso modo, darle la capacidad a alguien de hacerte daño, puesto que te entregas/expones a esa persona, confiando en que no lo termine haciendo. Si eso es amor, amor del que se hace y no con el que se nace (lo digo para excluir a los padres), es la persona a la que más quiero en este mundo porque sé que jamás me va a defraudar, y llegar a tener esa confianza con alguien es pura magia.



Para ti, la cumpleañera:

No sé qué haría sin ti, pero tampoco quiero saberlo.

Muchísimas gracias por ser mi alegría en mis días flojos, mi compañera de locuras y, en definitiva, por ser tanto para mí.


No podía despedirme sin antes hablar de Pablo Alborán... Sí, lo estabas esperando, o era Laura Pausini o era él, y en concreto quiero hablarte de su canción "Quién", solo de las frases guays.

"Quién va a quererme soportar y entender mi mal humor, 
quién abrirá la puerta hoy para ver salir el sol,
Si de digo la verdad, no quiero verme...".

Me falte quien me falte, estando tú, jamás estaré solo.

Gracias, por ser como eres, por todo, gracias.



Seguimos soñando.


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