Señales del destino
De pequeñito, y convencido de no querer ningún super-poder convencional, quería algún súper-poder que fuera diferente, que nadie quisiera, que molara, que fuera el mejor, que fuera "mi mejor", que fuera mi "súper-poder", que fuera mío.
Tras un largo proceso de selección decidí optar por ese que para el tiempo. No es tan glamuroso como poder volar o leer mentes, pero a mí me molaba.
Me molaba hasta que vi la película La habitación de Fermat y me demostraron que ese super-poder no sería justo en ningún caso.
Frustrado por tan maña corrección decidí no parar hasta encontrar una manera de contradecir lo que en la película se afirmaba, y la encontré; parar el tiempo solo serviría para ser injusto o, hablando de injusticias, para impedirlas. Es interesante darle vueltas al tema...
Resulta que hoy sería un buen momento para hacer un uso justo de ese súper-poder y es que resulta que mi móvil ha muerto. Más allá de toda la parafernalia de quedarme sin música, sin whatsapp, sin twitter y sin todas las aplicaciones y juegos y de darme cuenta de que realmente existe una cosa ahí fuera que se llama mundo y en el que vive más gente y todo, resulta que tenía una entrada bastante trabajada acerca de la comunicación hoy en día. Puede que haya sido lo que más me ha matado, no poder escribir mientras volvía.
Una de las frases de esa entrada, la recuerdo porque la escribí hace apenas unas horas, rezaba lo siguiente: "No me gusta generalizar, así que me utilizaré como ejemplo".
Tanto es así que dudaba si publicarla o no por el personal contenido que dentro encerraba, pero creo que ya no depende de mí que la leas.
Hay veces que no entiendo por qué ocurren las cosas tal y como ocurren,
hay veces que me pregunto si el destino, o lo que quiera hay al otro lado, me envía, y nos envía, señales, sea de una forma o de otra.
Afortunadamente esta vez ha sido algo tan simple como perder un trabajo plasmado en una entrada, pero ¿qué hay de las cosas más serias?
No hace falta que te ponga ejemplos, seguro que tú tienes las tuyas... ¿Te has parado a pensarlas? ¿Y si esto que me ha pasado fuera una señal del destino?
Seguimos soñando.
Tras un largo proceso de selección decidí optar por ese que para el tiempo. No es tan glamuroso como poder volar o leer mentes, pero a mí me molaba.
Me molaba hasta que vi la película La habitación de Fermat y me demostraron que ese super-poder no sería justo en ningún caso.
Frustrado por tan maña corrección decidí no parar hasta encontrar una manera de contradecir lo que en la película se afirmaba, y la encontré; parar el tiempo solo serviría para ser injusto o, hablando de injusticias, para impedirlas. Es interesante darle vueltas al tema...
Resulta que hoy sería un buen momento para hacer un uso justo de ese súper-poder y es que resulta que mi móvil ha muerto. Más allá de toda la parafernalia de quedarme sin música, sin whatsapp, sin twitter y sin todas las aplicaciones y juegos y de darme cuenta de que realmente existe una cosa ahí fuera que se llama mundo y en el que vive más gente y todo, resulta que tenía una entrada bastante trabajada acerca de la comunicación hoy en día. Puede que haya sido lo que más me ha matado, no poder escribir mientras volvía.
Una de las frases de esa entrada, la recuerdo porque la escribí hace apenas unas horas, rezaba lo siguiente: "No me gusta generalizar, así que me utilizaré como ejemplo".
Tanto es así que dudaba si publicarla o no por el personal contenido que dentro encerraba, pero creo que ya no depende de mí que la leas.
Hay veces que no entiendo por qué ocurren las cosas tal y como ocurren,
hay veces que me pregunto si el destino, o lo que quiera hay al otro lado, me envía, y nos envía, señales, sea de una forma o de otra.
Afortunadamente esta vez ha sido algo tan simple como perder un trabajo plasmado en una entrada, pero ¿qué hay de las cosas más serias?
No hace falta que te ponga ejemplos, seguro que tú tienes las tuyas... ¿Te has parado a pensarlas? ¿Y si esto que me ha pasado fuera una señal del destino?
Seguimos soñando.
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