Móvil
Tengo una rabia en el cuerpo ahora mismo que no sé ni qué contarte.
He estado hablando con un chico para comprarle un móvil y a última hora y de malas maneras me lo cancela. Argh, qué mal cuerpo deja eso.
Echo de menos ir pensando de camino a la uni qué te contaré por la noche, echo de menos poder descargarme una canción tres minutos antes de salir de casa, deprisa y corriendo para que corra a la cuenta del wifi y no consuma datos, una canción que estaré la próxima hora y media escuchando en bucle, sin parar.
Echo de menos abrir notas ilusionado por culpa de una idea prometedora que se me ha ocurrido. La mayoría terminan ahí, en ideas prometedoras en "notas", pero siempre hay una que triunfa, la que lees por la noche.
Hace unos días tuve una conversación súper interesante en la que hablábamos acerca de las cosas que nos enganchan. Tan buena me pareció que ya di alguna pincelada en la entrada cuyo título rezaba "Cook", y es que todos tenemos algo a lo que estamos enganchados, todos.
Sean las drogas, la tele, el alcohol, la comida... Todos tienen algo, todos tenemos algo. El chocolate, el tabaco, el móvil... Y no solo tenemos una.
Cuando hablamos de aquello establecimos una escala del uno al diez en la que el diez era estar completamente atado a algo y un cero era algo que repites a menudo pero que podría no formar parte de tu rutina. Le puse al móvil un cero en esa escala, y aunque reconozco que lo paso mal sin mi música ni mis notas y poder escribir a cualquier hora del día, no cambiaría la puntuación que le di.
Lo incómodo de la situación es no saber cuándo volveré a tener móvil, pero creo que para tener un cero en la escala ya le he dado demasiada importancia. No pasa nada por no tener móvil unos días.
Seguimos soñando.
He estado hablando con un chico para comprarle un móvil y a última hora y de malas maneras me lo cancela. Argh, qué mal cuerpo deja eso.
Echo de menos ir pensando de camino a la uni qué te contaré por la noche, echo de menos poder descargarme una canción tres minutos antes de salir de casa, deprisa y corriendo para que corra a la cuenta del wifi y no consuma datos, una canción que estaré la próxima hora y media escuchando en bucle, sin parar.
Echo de menos abrir notas ilusionado por culpa de una idea prometedora que se me ha ocurrido. La mayoría terminan ahí, en ideas prometedoras en "notas", pero siempre hay una que triunfa, la que lees por la noche.
Hace unos días tuve una conversación súper interesante en la que hablábamos acerca de las cosas que nos enganchan. Tan buena me pareció que ya di alguna pincelada en la entrada cuyo título rezaba "Cook", y es que todos tenemos algo a lo que estamos enganchados, todos.
Sean las drogas, la tele, el alcohol, la comida... Todos tienen algo, todos tenemos algo. El chocolate, el tabaco, el móvil... Y no solo tenemos una.
Cuando hablamos de aquello establecimos una escala del uno al diez en la que el diez era estar completamente atado a algo y un cero era algo que repites a menudo pero que podría no formar parte de tu rutina. Le puse al móvil un cero en esa escala, y aunque reconozco que lo paso mal sin mi música ni mis notas y poder escribir a cualquier hora del día, no cambiaría la puntuación que le di.
Lo incómodo de la situación es no saber cuándo volveré a tener móvil, pero creo que para tener un cero en la escala ya le he dado demasiada importancia. No pasa nada por no tener móvil unos días.
Seguimos soñando.
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