Los valientes de la pandilla
¿Sabes? Yo no me considero una mala persona. Me paro un momento a pensar en cómo he hecho las cosas y cómo soy, y no creo que sea una mala persona.
Recuerdo que hace tiempo y de la manera más tonta me destrocé el dedo gordo del pie. Cuando salía del hospital no paraba de preguntarme '¿por qué si todos estábamos haciendo lo mismo ha tenido que pasarme a mí?'.
En este mundo hay gente buena a la que le pasan cosas malas y gente mala a la que le pasan cosas buenas.
Mucho te he hablado de esa gente buena, y no me incluyo en esa categoría, pero orgullo aparte creo estar más cerca de esa gente que de la que no tiene un noble corazón.
Mucho te he hablado de esa gente buena, y no me incluyo en esa categoría, pero orgullo aparte creo estar más cerca de esa gente que de la que no tiene un noble corazón.
No entiendo por qué me ocurre todo esto.
No entiendo por qué a la gente buena, esos pocos que hay, y tengo la suerte de tener a más de uno cerca, les pasan cosas tan malas.
Tampoco entiendo por qué me pasan a mí.
A todos nos vienen bajones de vez en cuando, todos tenemos días y rachas malas, y todos tenemos problemas que parece que no resolverán nunca.
Puedo vivir con eso, pero no con el peso de saber que a la gente que no es buena le ocurren cosas buenas y a la gente que intenta ser buena le ocurren cosas malas.
Si el mundo es así no quiero vivir en él.
No quiero.
No es justo.
No es justo que intentando tener un corazón puro se nos pisotee como si tratáramos de hacer daño al resto.
No es justo que esos que quieren hacer, y hacen, daño al resto salgan impunes.
No es justo.
No es justo y estoy harto.
No es justo y no puedo más.
No quiero.
No es justo.
No es justo que intentando tener un corazón puro se nos pisotee como si tratáramos de hacer daño al resto.
No es justo que esos que quieren hacer, y hacen, daño al resto salgan impunes.
No es justo.
No es justo y estoy harto.
No es justo y no puedo más.
No puedo levantarme todos los días creyendo que será un día diferente en el que por fin las cosas irán bien y volver a la cama con la misma sensación de decepción, una vez más.
No puedo, y menos aún viendo que la gente mala es feliz haciendo cosas malas.
No puedo, y menos aún viendo que la gente mala es feliz haciendo cosas malas.
No pido justicia.
Ni si quiera pido que dejen de hacer cosas malas o de ser felices haciéndolas.
Lo único que pido es que de una vez por las cosas dejen de ir mal.
Ni si quiera pido que dejen de hacer cosas malas o de ser felices haciéndolas.
Lo único que pido es que de una vez por las cosas dejen de ir mal.
Seguimos soñando.
Los valientes de la pandilla - Dani Martín.
https://www.youtube.com/watch?v=9BVzGFE6pfc
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