Adiós Santiago, adiós.
Hubo un tiempo que venir a estas horas, hacia el mediodía, significaba traer buenas noticias. Como toda regla, hoy ha llegado la excepción.
Llevo un buen rato buscando las palabras para describirte qué siento por dentro, pero creo que no siento nada.
Esto era lo único que me estaba dando fuerzas, mi "seguimos soñando" convertido en realidad, mi meta, mi motivación. Hoy le digo adiós.
No siento nada pero mientras antes notaba que no podía seguir he notado como si el último pilar que me estaba sosteniendo se rompía. Adiós sueños, adiós.
No me esperaba esto de ti, destino, amigo mío. Hace tres semanas parecía una misión imposible, hace dos me diste toda la ilusión que podía caber en mí, y hoy te la llevas. Adiós Santiago, adiós.
Llevo un buen rato buscando las palabras para describirte qué siento por dentro, pero creo que no siento nada.
Esto era lo único que me estaba dando fuerzas, mi "seguimos soñando" convertido en realidad, mi meta, mi motivación. Hoy le digo adiós.
No siento nada pero mientras antes notaba que no podía seguir he notado como si el último pilar que me estaba sosteniendo se rompía. Adiós sueños, adiós.
No me esperaba esto de ti, destino, amigo mío. Hace tres semanas parecía una misión imposible, hace dos me diste toda la ilusión que podía caber en mí, y hoy te la llevas. Adiós Santiago, adiós.
"Lo que de verdad importa es no renunciar jamás."
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar