Natos y Waor

Mientras volvía a casa ayer estuve hablando acerca de Natos y Waor. Todo surgió a raíz de una de sus frases, 'me vienen las desgracias todas juntas'.

Fue gracioso porque con quien estaba hablando, y con mucha seriedad, me dijo: ¿eso han escrito? Pues voy a escribirles una carta y decirles que no me parece bien lo que dicen.
Tras el comentario soltó una carcajada enorme, pero en ella se notaba un poco de indignación. Es su manera de ser, reírse siempre y ponerle un tono cómico a todo. Eso mola.

Luego me preguntó que si eran estos raperos con los que se mete tanta gente, y no supe qué contestarle. Yo no he visto muchas críticas hacia ellos, pero tampoco quise aventurarme desmentiéndolo.

Supongo que, como todo y todos, tendrán fans y también tendrán haters, habrán levantado fama y envidia, pero desde siempre he empatizado con ellos.
Me gusta empatizar con la gente que escribe cuando está mal, que se desahoga de esa manera cuando no está en su mejor momento. Escribe sobre sus demonios, sobre sus miedos, sobre sus problemas, sobre cómo huir de ellos... Me gusta la gente que afronta sus problemas, les planta cara, y escribe sobre ello.

Y me gusta aún más encontrarme con esa gente que tiene el don de escribir verdaderas maravillas cuando está mal. Me gusta esa gente porque en el fondo les tengo envidia.
 
Natos y Waor son de los que tienen ese don, o al menos sus letras reflejan eso.

Sin embargo, no quería haberte hoy solo de eso, sino de seguir hacia delante aun cuando todo está en tu contra, hablarte de no rendirte, y es que eso es lo que han hecho ellos. Empezaron de la manera más tonta y desde entonces han sido fieles a sus ideas, sin productores, sin intermediarios.. Y lo han conseguido.

No es fácil ser el de siempre cuando sabes que hay gente que espera con impaciencia tus letras, tus canciones, tus directos.. Pero lo han conseguido.

'Me lo creo mucho menos que cuando empecé' dice en otra de sus canciones. Creo que ahí está la clave, en recordar en todo momento quién eres, de dónde vienes y tus valores.


Seguimos soñando.

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