Madrid-Santiago
Dije que no habría más domingo originales en un tiempo, y es así, pero hoy me gustaría hablarte de mis ilusiones.
Me considero alguien que vive de ilusiones, y más de un quebradero de cabeza he tenido por culpa de ello. No se puede vivir depositando las ilusiones en cosas, pero tampoco en personas que no te van a corresponder. Me explico, no puedes disgustarte por cada vez que una persona no hace las cosas como tú esperabas; ya no en lo personal, sino también en lo profesional.
Cuanto antes empieces a darte cuenta de que las cosas no van a ir siempre como esperas, menos daño te harán, menos daño te harás.
Hubo un momento, no recuerdo cuál, en el que me di cuenta de que no podía depositar mi alegría a las personas que no saben el verdadero valor y esfuerzo que tiene y conlleva, y mucho menos en cosas que con el paso del tiempo pierden todo sentido y valor real.
Es por esto mismo por lo que decidí que sería yo dueño y señor de mis ilusiones, de mis alegrías y de mis aciertos, porque con la actitud correcta todo son aciertos.
Quiero hablarte de mi proyecto, ese proyecto del que te di unas pinceladas hace unos cuantos domingo, ese que te dije que había pensado que cambiaría mi vida. Quizá lo exageré, y quizá lo sigo haciendo, pero cuando pienso en ello quiero creer que me la cambiará.
Puede que no esté del todo ilusionado porque aún ni si quiera sé si podré llevarlo a cabo. No porque no vaya a poner todos los medios posibles para lograrlo, sino porque no creo que la rodilla me deje. Ese es otro tema.
Hace años que llevo queriendo hacer el camino de Santiago en bici, pero no el camino de Santiago normal, sino mi camino de Santiago, uno ideado por mí, desde Madrid a Santiago. Hace tiempo que la idea ronda por mi cabeza, pero hasta la semana de aquel domingo original no quise decirlo en voz alta porque me daba miedo no ser capaz de lograrlo.
¿Que qué ha cambiado? Si hoy te lo cuento es porque voy a hacer todo lo que esté en mi mano para conseguirlo.
Todo el mundo ha dudado alguna vez de sí mismo, pero eso está bien; dudar de ti mismo te ayudará a conseguir ser quien quieres ser.
Seguimos soñando.
Me considero alguien que vive de ilusiones, y más de un quebradero de cabeza he tenido por culpa de ello. No se puede vivir depositando las ilusiones en cosas, pero tampoco en personas que no te van a corresponder. Me explico, no puedes disgustarte por cada vez que una persona no hace las cosas como tú esperabas; ya no en lo personal, sino también en lo profesional.
Cuanto antes empieces a darte cuenta de que las cosas no van a ir siempre como esperas, menos daño te harán, menos daño te harás.
Hubo un momento, no recuerdo cuál, en el que me di cuenta de que no podía depositar mi alegría a las personas que no saben el verdadero valor y esfuerzo que tiene y conlleva, y mucho menos en cosas que con el paso del tiempo pierden todo sentido y valor real.
Es por esto mismo por lo que decidí que sería yo dueño y señor de mis ilusiones, de mis alegrías y de mis aciertos, porque con la actitud correcta todo son aciertos.
Quiero hablarte de mi proyecto, ese proyecto del que te di unas pinceladas hace unos cuantos domingo, ese que te dije que había pensado que cambiaría mi vida. Quizá lo exageré, y quizá lo sigo haciendo, pero cuando pienso en ello quiero creer que me la cambiará.
Puede que no esté del todo ilusionado porque aún ni si quiera sé si podré llevarlo a cabo. No porque no vaya a poner todos los medios posibles para lograrlo, sino porque no creo que la rodilla me deje. Ese es otro tema.
Hace años que llevo queriendo hacer el camino de Santiago en bici, pero no el camino de Santiago normal, sino mi camino de Santiago, uno ideado por mí, desde Madrid a Santiago. Hace tiempo que la idea ronda por mi cabeza, pero hasta la semana de aquel domingo original no quise decirlo en voz alta porque me daba miedo no ser capaz de lograrlo.
¿Que qué ha cambiado? Si hoy te lo cuento es porque voy a hacer todo lo que esté en mi mano para conseguirlo.
Todo el mundo ha dudado alguna vez de sí mismo, pero eso está bien; dudar de ti mismo te ayudará a conseguir ser quien quieres ser.
Seguimos soñando.
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