Excusa barata

Tenía pensado lo que contarte hoy desde hacía días, pero traigo a cambio la peor excusa para uno de los mejores planes que se me han ocurrido a mí solito en bastante tiempo. Aprovecho y te prevengo, la chapa que vengo a contarte es densa, tan tan densa que creo que la voy a presentar a un concurso como nuevo sustituto al cemento. Va, no, en serio, no me mates por la tontería que acabo de decir, tenía que romper el hielo porque menuda chapa la que te espera. Aun así, empezaré por el principio.

Debido a unos días libres que mi padre no se cogió el año pasado, resulta que tanto ayer jueves como hoy los tenía libres. Ayer se pegó una caminata por la sierra que no te imaginas, una palicilla chula por la Chorrera de San Mamés, en el valle del Lozoya, a él le encantan esas cosas.

Total, que juntando un poquito de egoísmo y cachondeo, le propuse que nos acercásemos esta mañana a Miraflores de la Sierra, un pueblecito de la sierra de Madrid (¿dónde iba a estar si no? jaja) a subir uno de los míticos puertos de montaña de la Comunidad, la temible y respetada ascensión a La Morcuera.

Cual niño pequeño, anoche no podía dormir de los nervios, de si sería capaz, de si haría buen tiempo, de cómo me encontraría después de tanto tiempo sin coger la bici.. Era, cuanto menos, un reto exigente.

Resulta que al amanecer esta mañana, hacía horas que no paraba de llover y si quiera intentar la hazaña era una temeridad. En caliente me desilusioné y a duras penas comprendí que no podíamos ir, pero le conté mis penas a la camita y caí rendido. Pensándolo fríamente... menuda excusa más barata.


Eso sí, para mañana no valen excusas. Me uno al grupo de montañeros, y el despertador sonará a las siete de la mañana. Créeme, para lo que soy yo, es demasiado pronto. Y no solo eso, los mejores pronósticos estiman que la vuelta será unas tres horas después de mi partida, los peores.. No quiero ni saberlo, aunque hablan de 15 o incluso 16 horas.

Sea como fuere, a pesar del frío y de que mañana está previsto El Diluvio Universal 2, si sobrevivo, te cuento qué tal ha ido.

Sueño con una isla, en el Caribe, con solecito... Nah, es un sueño, verás mañana, verás.



Nota: ¿ves como no era tanta chapa?

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