Como en casa
Me encantaba la serie de "El Mentalista". Nunca supe qué tenía de especial, quizá era John el Rojo, quizá Lisbon, quizá el semblante serio de Cho o quizá la simpleza con la que Patrick resolvía todos los casos. Probablemente sea esta última por la que más me gustaba.
Hubo un capítulo en el que Patrick tenía que conseguir que un testigo del caso 'volviera al pasado' para recordar más detalles, y utilizó una serie de trucos que no se me han olvidado desde entonces.
La mejor manera según él para volver al pasado se debe hacer mediante los sentidos, y el primero que te lleva de vuelta al pasado es el olfato; es increíble cómo un simple olor es capaz de llevarte con alguien a un momento y a una hora determinada en cuestión de segundos. Luego iba el oído, y lo cierto es que no recuerdo con qué orden continuaban después. Me quedé un buen rato pensando en lo del olfato, me obnubiló.
Cuán cierto es lo que dijo, ¿verdad?
No sé si te ha pasado alguna vez que hueles algo o a alguien al pasar cerca tuyo y automáticamente te evocan una serie de recuerdos en los cuales te ves inmerso hasta que unos segundos después vuelves al mundo real. Y qué segundos...
No sé si en tu caso ocurrirá lo mismo, pero mis recuerdos suelen ser de los mejores, momentos inolvidables, tiernos y de esos que te que ponen la piel de gallina. Durante ese breve momento en el que viajo al pasado, lo hago con una sonrisa enorme, y me encanta, me encanta cuando llega alguien y con su colonia me lleva a un gran momento del pasado.
Como te he dicho al principio, 'El Metalista' me encantaba, fui un gran seguidor suyo durante todo el tiempo que duró la serie, pero creo que le faltó añadir algo a Patrick en aquel gran capítulo.
Yo creo que no solo los sentidos pueden transportarnos al pasado, hay algo mucho más efectivo, y es un sentimiento, un sentimiento que te hace sentir alguien.
Hay situaciones en las cuales por determinadas circunstancias te sientes como en casa, y son esas en las que alguien te transporta hasta allí.
Te hacen sentirte como en casa, sientes que sus brazos te protegen de cualquier cosa, te sientes seguro, a salvo. A su lado te transportas a aquellos días en los que todo marchaba sobre ruedas y el único problema era hacer los deberes para el día siguiente.
Hoy he sentido de las tres: el olor de quien me enseñó tantas cosas, las canciones de aquellos inmejorables años, y unos brazos que me han dado la vida tanto tiempo después.
Hoy he soñado despierto.
Hubo un capítulo en el que Patrick tenía que conseguir que un testigo del caso 'volviera al pasado' para recordar más detalles, y utilizó una serie de trucos que no se me han olvidado desde entonces.
La mejor manera según él para volver al pasado se debe hacer mediante los sentidos, y el primero que te lleva de vuelta al pasado es el olfato; es increíble cómo un simple olor es capaz de llevarte con alguien a un momento y a una hora determinada en cuestión de segundos. Luego iba el oído, y lo cierto es que no recuerdo con qué orden continuaban después. Me quedé un buen rato pensando en lo del olfato, me obnubiló.
Cuán cierto es lo que dijo, ¿verdad?
No sé si te ha pasado alguna vez que hueles algo o a alguien al pasar cerca tuyo y automáticamente te evocan una serie de recuerdos en los cuales te ves inmerso hasta que unos segundos después vuelves al mundo real. Y qué segundos...
No sé si en tu caso ocurrirá lo mismo, pero mis recuerdos suelen ser de los mejores, momentos inolvidables, tiernos y de esos que te que ponen la piel de gallina. Durante ese breve momento en el que viajo al pasado, lo hago con una sonrisa enorme, y me encanta, me encanta cuando llega alguien y con su colonia me lleva a un gran momento del pasado.
Como te he dicho al principio, 'El Metalista' me encantaba, fui un gran seguidor suyo durante todo el tiempo que duró la serie, pero creo que le faltó añadir algo a Patrick en aquel gran capítulo.
Yo creo que no solo los sentidos pueden transportarnos al pasado, hay algo mucho más efectivo, y es un sentimiento, un sentimiento que te hace sentir alguien.
Hay situaciones en las cuales por determinadas circunstancias te sientes como en casa, y son esas en las que alguien te transporta hasta allí.
Te hacen sentirte como en casa, sientes que sus brazos te protegen de cualquier cosa, te sientes seguro, a salvo. A su lado te transportas a aquellos días en los que todo marchaba sobre ruedas y el único problema era hacer los deberes para el día siguiente.
Hoy he sentido de las tres: el olor de quien me enseñó tantas cosas, las canciones de aquellos inmejorables años, y unos brazos que me han dado la vida tanto tiempo después.
Hoy he soñado despierto.
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