Vergüenza

Me da mucha vergüenza enseñar mis propios escritos. Supongo que es culpa del miedo al rechazo, culpa del miedo a no gustar, culpa del miedo de no saber si estoy escribiendo lo correcto o no, pero eso me ha dado en qué pensar.


Nunca he pretendido publicitar este blog, precisamente porque me da más vergüenza que otra cosa; pero mientras pensaba acerca de qué escribir hoy, cuando sé que más gente de la habitual puede leer esto, me he dado cuenta de que cada uno es como es y no tiene que arrepentirse por ser así.

Que puede que no escriba las mejores palabras, que puede que no le sirvan a nadie, pero eso es lo que me anima a escribir.
Pensar en que algo que yo voy a escribir puede ayudarle a alguien, por poquito que sea, es lo que me anima y motiva a no parar.

No hay nada de malo en soñar, así que seguimos soñando.




Nota: quizá es eso lo que podríais hacer esta semana de diferente, de original, soñar. Poco soñamos, pero como decía Will Smith: si puedes soñarlo, puedes conseguirlo.

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