Día después

Siempre, siempre está el día de después; de ahí la frase "mañana volverá a salir el sol".

Y es cierto, conforme pasan las horas de un día que quieres que acabe ya, van pesando más, y más.

Cada uno deposita donde cree conveniente sus esperanzas y sus ilusiones, para eso son suyas.

Es por eso por lo que puede que nadie te entienda en tus horas bajas si nada ha salido como a ti te gustaría. No les culpes porque no es su culpa, no te entienden,



No dejes que nadie te diga cómo vivir tus sueños.
No dejes que nadie te diga cómo ser, ni qué sentir.
Vive, falla, aprende, y sueña. No me cansaré de decirlo, ilusiónate y sueña. Que nada haga que no te quieras a ti mismo tal y como eres. De hecho, de lo que más reniegas de ti mismo, es probablemente lo que más especial te hace.


Comentarios